Opinión

VENEZUELA 2017: LA MAYORIA SOCIAL ABANDONADA Y DESARMADA/ Pablo Hernández

(Y su futuro en la boca de los fusiles)

Yo le he puesto cabeza. Se lo juro, diputado Borges.  Y me he colocado enfrente y detrás de la frase, la he mirado por arriba y por abajo, la he pronunciado de mil maneras, pero nada. Nada de nada, diputado. No la entiendo. No me suena. No sé cómo hacer para que su propuesta se relacione con nuestra realidad.  

La segunda semana de enero, ha dado comienzo a un nuevo acto en esta ya larga tragicomedia en función de consolidar el naciente Estado fallido de militares, policías y delincuentes en Venezuela. La instalación de la Asamblea Nacional y el nombramiento y discurso de Julio Borges como presidente de la misma, ha sido el motivo para que los payasos de la oposición y los mayordomos y guachimanes del gobierno, todos ellos al servicio incondicional del capital financiero nacional e internacional, atizaran el apagado fuego de la división de la población, en la mal llamada polarización.

Fraccionar a la población en diversas formas de creencias políticas, religiosas, modas, etc., no es más que la aplicación del antiguo principio político de  “divides y vencerás” mediante el cual toda clase dominante como minoría y sus testaferros políticos, religiosos y militares,  buscan someter y controlar a la mayoría de la población trabajadora, productora de la riqueza social.

El uso y abuso intensivo y permanente del engaño, las mentiras, las estafas, el doble discurso, las promesas incumplidas, las mesas de diálogos, hojas de ruta y todo el arsenal mediático en torno a la publicidad del consumo moderno, facilita la Idiotizacion y esclavización de las mayorías sociales, sin necesidad de apelar diariamente a la violencia y el látigo para lograr igual fin. Siempre que puedan doblegar la capacidad de lucha y resistencia de los trabajadores y asalariados mediante el engaño político, el oscurantismo religioso y la publicidad del consumo y de la obtención del dinero fácil, el sistema dominante hará uso de ellos.

Desde abril del 2002, con el show del derrocamiento de Chavez y su” resurrección” a los tres días, apareciendo con un crucifijo en la mano, toda la política venezolana se transformó en un inmenso teatro de títeres y marionetas, bajo la batuta  de ese director de escena llamado el capital financiero, especialmente  petrolero, denunciando y analizado por Domingo Alberto Rangel como el Deux Machina de la economía y política venezolana. A partir de aquel entonces las “luchas políticas en Venezuela” han sido un inmenso  y novedoso campo de experimentación para el control y domesticación social a través de sucesivas y permanente sesiones de electro shock, en todas las esferas de la sociedad, pero principalmente en la política, lo militar  y especialmente con la llamada inseguridad y el fomento de la delincuencia, está junto a la impunidad de todo tipo, convertidas en los principales instrumento de accionar político del actual gobierno y la banda delictiva que lo dirige.

Hoy, este show caricaturesco se pretende presentar en un contexto cuya característica principal es el conflicto entre el Poder Legislativo y el Poder Judicial. A raíz del citado discurso del Sr Borges en la instalación de la Asamblea Nacional y de la cantinflerica decisión de dicha asamblea, decretando el abandono del cargo del presidente, las marionetas y payasos del circo político han puesto en marcha un nuevo capítulo de electro shock, y el próximo 23 de enero, tienen previsto escenificar una nueva versión 2017 de la madre de todas las batallas entre los payasos de este circo, para salir del Sr Maduro, cuando marchen hacia Miraflores.

El discurso del Sr Borges, como buen defensor del Estado venezolano y mejor guabina, es un dechado del doble discurso típico del oportunismo político. De un lado, acuso a Maduro como el causante de todos los males, sin mencionar para nada a Chavez como el padre de la criatura y del desastre. Y su faena oportunista la remata no con un  llamado, a respetar la constitución y garantizar unas elecciones generales, sino como  un ruego lastimero de un esclavo ante el amo que lo azota:

Hermanos y hermanas de uniforme: en nombre de la representación nacional, los convoco a que caminemos juntos hacia una Patria donde el pueblo vuelva a verlos con respeto. Una patria en la que la Fuerza Armadas participe activamente en el desarrollo del país porque esa patria que viene necesita unas Fuerzas Armadas institucionales y fuertes.  

Y estas plegaria cínica e hipócrita, la dirige el presidente de la Asamblea Nacional, precisamente al ejército venezolano y su actual jefe supremo, principal sostén de toda la tragedia que vive la sociedad venezolana, con la mayor carga de responsabilidad en el saqueo que ha sufrido el tesoro nacional y que ahora a partir del Arco Minero y de la creación de CAMIMPEG, se han convertidos en socios del capital minero y petrolero y guachimanes de dichas propiedades.

De inmediato,  siguiendo el viejo y gastado guion, el general en jefe y “principal accionista” de CAMIMPEG, declaro por enésima vez su  conocida y  cínica declaración de “respeto absoluto a la CRBV y de fidelidad al payaso de Miraflores”, bufón este, sostenido precisamente por las bayonetas del citado general.

A partir de ese momento cada uno de los personajes de la opereta política venezolana y las instituciones respectivas, comenzaron a ocupar su lugar en el teatro y representar sus respectivos papeles.

Él TSJ declaro nula la decisión, la bancada oficial se retiró de la Asamblea nacional, pese a que la consideran inconstitucional. No podía faltar el lame bota de Herman Escarra con su “verborrea constitucional” defendiendo al gobierno y acusando a la oposición con los mismos argumentos cuando encabezaba las denuncias contra Chavez. Por su parte, la oposición llamo a tomar la calle para organizar las fuerzas del pueblo con miras a la batalla suprema  donde detonaran “la bomba social”  según la pomposa declaración del nuevo Mariscal de Campo, el Sr Borges.

Como era de esperarse el gobierno anuncio de inmediato la creación del Comando Anti golpe  encargado de preservar la paz y la soberanía de Venezuela frente a las pretensiones golpistas de la derecha,  y para darle más visos de “seriedad” al mismo, este comando lo encabeza el vicepresidente ejecutivo, Tareck El Aissami, el cual, según el Comisario Rivero Muñoz, que de represión y crímenes políticos en Venezuela, conoce algo de esa historia, ha señalado que  de todos los ministros del interior desfilados por ese despacho bajo el actual gobierno militar-policiaco,  El Aissami  encabeza la lista criminal.

En conclusión el escenario para repetir la tragedia de abril del 2002 se monta 15 años después,  ahora como una nueva farsa, con los mismos personajes. Si algo le ha enseñado a la población venezolana la reciente historia de Venezuela desde la agonía y muerte de Chavez, es que no hay tal conflicto, ni contradicciones “antagónicas” entre gobierno y oposición y que ambos representan las dos cara del sistema de dominación, solo varia el disfraz y mascara usada, de izquierda o derecha, comunista o demócrata, liberal o conservadora, adeco o copeyana, chavista o escuálido, y el papel que le corresponda ocupar en el llamado “juego democrático”.

Desde el 10 de enero del 2013, cuando Chavez agónico, no se pudo presentar a la investidura presidencial, las mentiras, farsas, fraudes, negociaciones, traiciones, engaños, amenazas de tomar Miraflores y las correspondientes denuncias y descubrimientos de golpes y magnicidios por parte de ambos sectores, han sido el pan nuestro de cada día, en una macabra alianza para impedir que el pueblo trabajador y asalariado, único y  verdadero enemigo  de todos ellos se levanten y le dé una vuelta a la tortilla,

¿Cuál es la razón de esta nueva farsa entre las marionetas del capital en Venezuela?

Hay que dejar bien sentado que el gobierno militar, policiaco y delictivo de la banda dirigida por los Sres. Maduro, el general Padrino López y Diosdado Cabello y sus aliados y cómplices de la llamada oposición democrática desde la MUD, hasta la pareja satánica de María Corina y Leopoldo López,  representan los mismos intereses de clase y obedecen al mismo amo: El capital financiero internacional. Como representantes políticos, socios y testaferros  de esos intereses, tienen la urgente necesidad de la defensa a ultranza del mantenimiento y consolidación del actual modelo de Estado militar, policiaco y delictivo, ante  la posibilidad de una rebelión popular. Ambos bandos, principales defensores del actual orden existentes, luchan por su sobrevivencia política en la administración del Estado Venezolano, o más gráficamente mantener los diferentes puestos y cargos como gerentes de los negocios colectivos de la burguesía y el capital.

Primero, para nadie es un secreto que desde las elecciones de octubre del 2012, ganadas “apretadamente” por Chavez, la “revolución bolivariana” comenzó su principio del fin. Desde la estrepitosa derrota electoral del gobierno en diciembre del 2015 hasta hoy, el acelerado declive de apoyo popular y electoral del gobierno es algo que esta fuera de toda duda. Esta percepción es tal que el Sr Oscar Schemel de la encuestadora Hinterlaces , fiel mercenario al servicio del gobierno asegura esta semana que  “Solo 18% de venezolanos creen que con ayuda del Gobierno saldrán adelante “ ,rematando con una desesperada y tenebrosa perspectiva: “Esta crisis podría implosionar la clase política nacional”.

La situación del país indica que el gobierno pierde cualquier elección que se realice en este momento,  y en caso de ocurrir un posible-pero no inevitable-levantamiento popular que amenace los cimientos del modelo, los factores reales de poder en Venezuela no dudaran en sacrificar a Maduro y su menguante gabinete de “izquierda”. En estas condiciones, para Maduro y el lumpen de políticos que lo acompaña es cuestión de vida o muerte mantenerse en el gobierno. Para nadie es un secreto que una salida violenta del gobierno, la soga reventara por los más delgado, y los “chinitos de CADIVI de hoy” serán primeramente los “izquierdistas” enchufados.

Por su parte la MUD se juega su sobrevivencia política luego de la cadena de vacilaciones, complicidades, engaños en los que ha incurrido desde el 2005. Esta serie, culmino con su pobre y lastimosa actividad a lo largo del 2016.  Para nadie es un secreto, que el acelerado deterioro y caída libre de la MUD, ha terminado por darle oxígeno al gobierno, pero sobre todo ha permitido el crecimiento del sector más reaccionario de la oposición como el integrado por Leopoldo López y María Corina. A esto se une la división y pugna dentro de las filas de la MUD, que avizora una  oposición dividida a las elecciones presidenciales del 2018 por lo menos en dos grandes trozos: MUD vs LEOPOLDO-MARIA CORINA, aunque lo más seguro dado su fraccionamiento es que se presenten con varios candidatos.

Esta situación de división de la oposición,  abre una real posibilidad de un gobierno debilitado gane las elecciones aun cuando quede en minoría. Para el capital financiero internacional, así como para la burguesía importadora y parasita nacional, incluyendo el sector bancario, sus objetivos no tienen nada que ver con la crisis y tragedia que vive más del 80% de la población venezolana. Trabajador, asalariado o pobre de este país, que crea que el gobierno los representa y cuida por su bienestar o que la oposición está preocupada por su situación o futuro, esta orinando fuera del perol, como decían nuestros padres y abuelos.

Para los factores de poder y en consecuencia para el gobierno y la oposición como sus representantes políticos y militares, los objetivos a mantener y consolidar en la actual situación se resume en: Mantener la tasa de ganancia, asegurar el retorno del capital, consolidar el nuevo mercado con los precios impuestos por la hiperinflación, etc. En pocas palabras, el gran objetivo no es más que garantizar la paz, la seguridad del orden interno del campamento minero-petrolero llamado Venezuela, para el libre desarrollo de los negocios del capital.

Entre esos objetivos principales para los factores de poder, especialmente para el capital financiero internacional, que sus diversos representantes y testaferros en el gobierno y oposición deben defender y consolidar destacan:

  • Mantener y perfeccionar el actual Estado fallido, como garante de sus intereses y propiedades.

  • Garantizar pago de la deuda y gestionar nuevos créditos a la banca internacional.

  • Mantener el abastecimiento seguro y confiable del petróleo al mercado internacional, a los precios fijados diariamente por el capital petrolero.

  • Cumplir con los acuerdos y tratados internacionales entre ellos: la hipoteca del petróleo especialmente con China. Gestionar el financiamiento internacional para impulsar el Arco Minero del Orinoco.

  • Puesta en práctica del Decreto 1.425, que establece la creación de las llamadas “Zonas Económicas Especiales” bajo la protección y control militar

  • Continuar con la privatización de los recursos naturales del país en especial los mineros, petrolíferos y activos del Estado a través de la creación de empresas mixtas, mediantes las cuales se facilitaría el lavado de dinero no solamente proveniente del narcotráfico, sino de la evasión fiscal y la corrupción.

Pagar la deuda ante la baja de los precios del petróleo, implica de hecho un incremento de la  escasez, desempleo, devaluaciones, hambre, hiperinflación, violencia, muertes, por lo que  gobierno y  oposición sigue sentado sobre un barril de pólvora y sostenido sobre la punta de las bayonetas del señor Padrino

Los acuerdos y contratos de empresas mixtas en Arco Minero del Orinoco, unido a la privatización de PDVSA y el endeudamiento masivo del país, cierran definitivamente el papel de Chavez y del ejército en la recolonización de Venezuela y la pérdida definitiva de cualquier vestigio de soberanía.

Un país sin Renta petrolera, endeudado hasta más allá del 2040, con el petróleo hipotecado, sus principales yacimientos petrolero y minero privatizado y endeudado, sin aparato productivo interno, dependiendo absolutamente de las importaciones ¿de qué soberanía o independencia se puede hablar?

La consolidación y fortalecimiento del actual Estado militar –policiaco-delictivo, es el verdadero interés común de gobierno y oposición. Este objetivo implica contener y controlar cualquier levantamiento autónomo de trabajadores y asalariados, manteniendo la ilusión democrática de la salida electoral y respeto al orden establecido, sobre todo con esa camisa de fuerza, que se llama Constitución Nacional.

Quien se pasee con detenimiento sobre las modificaciones económicas que vienen acompañando a este modelo de Estado fallido militar y delictivo, podrá observar que toda la farsa política llevada adelante entre gobierno y oposición, no han hecho otra cosa, que servir de disfraz a las transformaciones que iniciara Chavez, con la famosa transición al socialismo, aplicación gradual, pero permanente del paquete neoliberal, que ya Víctor Salmerón avizorara en el 2008

  • La dolarización de la economía a partir del dólar paralelo es una realidad a la vista de todo. Quien quiera conocer los verdaderos precios que rigen en el nuevo mercado, puede hacerles un seguimiento visitando cualquier supermercado HIPERLIDER de la POLAR o comprándole a cualquier bachaqueros.

  • Los nuevos y pírricos  aumentos salariales terminaran de liquidar  las empresas pequeñas y medianas que serán sustituidas, compradas o rematadas por la nueva Boliburguesía , especialmente de la Boliburguesía que emerge como nuevos socios  de la burguesía nacional e internacional..

  • Las empresas “socialistas” del Estado y tierras expropiadas terminaran de ser liquidadas y despedazadas, formándose “nuevas empresas mixtas” aguas abajo para  el consumo nacional con los nuevos precios que se han establecido en cemento, petroquímica, hierro, aluminio y sus diversos derivados. Este “desarrollo” está sujeto a los acuerdos y tratados internacionales con el capital internacional, que permita o no esos nichos de mercado.

  • Por las fronteras venezolanas especialmente por Táchira, Zulia y sur de Bolívar se intensificara las zonas especiales binacionales, donde el peso y dólar serán monedas de circulación, facilitando  el lavado de dinero, especialmente para los medianos y pequeños traficantes de la frontera.

  • Sometida las FARC, la oligarquía colombiana con la Boliburguesía venezolana y el ejército venezolano aliados y cómplices del capital financieros, este tiene el campo libre para continuar con el desarrollo la Integración de la Infraestructura Regional Sur Americana (IIRSA-COSIPLAN-UNASUR)

  • El ejército colombiano, junto al ejército venezolano y el paramilitarismo de ambos lados, se convierten en un aparato de violencia binacional, en contra de los trabajadores, asalariados, campesinos, indígenas y desplazados de Colombia y Venezuela.

  • En ambos países la violencia contra la población no se hará esperar. En Venezuela la supuesta guerra contra la delincuencia y el hampa a través de las OLP y operativos policiales y militares, seguirá siendo un eficaz medio de control y sometimiento social, y especialmente de maltusianismo entre la juventud más pobre del país. A través de este incremento de la violencia del Estado las alianzas de  militares-policías –delincuencia terminaran de consolidarse.

Las consecuencias para la población no hay que esperarlas, porque ya están en ejecución.

  • Aumento de la violencia, en una verdadera tenaza contra la población, el gobierno desde arriba con la militarización del país y la delincuencia común desde abajo.

  • Se incrementara el  hambre y desnutrición, con impacto directo en los sectores más débiles y expuestos de la sociedad: La niñez y los ancianos. El neomaltusianismo cobrara mayores victimas

  • Escasez para las mayorías y abastecimiento para la ínfima minoría que pueda pagar los nuevos precios

  • El nuevo mercado aumentara la crisis humanitaria y a los muertos por la violencia y el hambre se les unirán los fallecidos por falta de medicina, atención médica.

  • Incremento del desempleo y en consecuencia de la desigualdad social

A manera de conclusiones preliminares:

Mantener la ilusión democrática y el disfraz electoral en función de consolidar el vigente Estado militar policiaco y delictivo establecido en el país con su estatuto antiterrorista, es una cuestión de importancia en el cumplimiento de los objetivos propuestos para el capital financiero, sin que ello signifique que dicho capital se ate de mano a la salida electoral y pacífica. Para la burguesía el fin justifica cualquier medio, todo es una cuestión de “costos”.  

La intervención, destrucción y saqueo de Venezuela, usando al ejército  nacional como fuerza de intervención,  ha demostrado que esta operación ha sido una de las más exitosa y económica de todas las realizadas en 200 años de intervenciones. Al final de la misma, la sociedad venezolana  no solo ha pagado su virtual destrucción, también pago la transición cubana y el mantenimiento de burocracias parasitas del ALBA y PETROCARIBE, entre muchas de las labores que Chavez cumplió en beneficio del capital financiero internacional.

El acto teatral 2017 en marcha, va a implicar el lanzamiento a la escena electoral varios candidatos TODOS EN REPRESENTACION DEL CAPITALISMO, INCLUIDO EL CANDIDATO DEL GOBIERNO, de tal manera que en la rifa electoral, el capital financiero tiene todos los números de ella, incluyendo sus posibles combinaciones. Por lo tanto una eventual “crisis de gobernabilidad” fruto de una rebelión popular, pueda ser canalizada y llevada a varios mataderos electorales, Asamblea Constituyente incluida.

El ejército y las policías como soporte del Estado y del gobierno, seguirán siendo las verdaderas  garantías para el capital del cambio gatopardiano que legalice y consolide el Estado fallido establecido, con todos sus rasgos fascista en ejecución.

En el penúltimo párrafo de su artículo Barrera Tyszka, descubre finalmente la existencia del libreto de toda esta farsa política y magistralmente escribe:

Hace un año, diputado Borges, cuando la oposición tomó posesión del Parlamento, nos ofrecieron concentrar su acción política en la salida de Maduro de Miraflores. Y fracasaron…. Es una historia que ya conocemos. En menos de 10 días, el 2017 se parece peligrosamente al 2016.

Y al final de su artículo, Alberto Barrera Tyszka, termina descifrando el mensaje del diputado Borges y con exactitud, dibuja el meollo de la situación:

Lo peor de todo, diputado, y perdóneme la desesperanza, es la inquietante sensación de que la élite política –sin importar bandos o ideologías- está cada vez más aislada. Que vive pendiente de sus intereses y de sus proyectos, de sus cupos y de sus cuotas de poder, muy lejos del país real, abandonado, devorado por la simple y brutal economía.

Y ante tamaña verdad solo nos queda agregar:

Exactamente, la elite política, a la que Schemel le anuncia su implosión, están luchando por su sobrevivencia política. Solo que un sector de ella tiene el poder de las armas a su favor, mientras que el otro solo tiene el “poder del voto” que no es tal poder.

Hace muchos, pero muchos años los historiadores y estudioso de la política ha establecido el rasgo fundamental de todo Estado desde la antigüedad hasta hoy:

Su verdadero poder reside en el monopolio de la violencia y en manos de quien estén las armas.

En consecuencia si los votos del pueblo no están respaldado por el fusil y los cañones, no hay tal poder. Hay solo una masa de población desarmada e idiotizado, sin verdaderos derechos humanos, ni libertades democráticas.

Para esta población mayoritaria TODO ESTADO como organización de la sociedad le asigna papeles muy claros y delimitados: Primero, ser mano de obra barata para producir la riqueza social. Segundo, en algunas épocas ser mercancía electoral que escoja libremente a su próximo “verdugo” y por último, carne de cañón en las guerras y represión contra esas mayorías en defensa del orden establecido o como parte de ejércitos de intervención en beneficio del capital y los patronos.

De tal manera que la pregunta ante la cual el demócrata radical y el creyente religioso retroceden y resbalan, tiene que ver con la esencia del Estado y de las luchas políticas:

¿En definitiva las armas en manos del Sr Padrino López, al servicio de qué intereses de clases están?

Por lo menos en Venezuela en los actuales momentos “LAS ARMAS DE LA REPUBLICA”, ni defiende los derechos y libertades prometidas a los trabajadores y asalariado y como lo demuestra el propio escritor, mucho menos en defensa de la constitución, esa especie de BIBLIA PAGANA, a la cual está sometido todo creyente, fanático o ateo que viva bajo la suprema autoridad del todopoderoso Estado.

Pablo Hernández Parra
sofiaesteves44@gmail.com
@juanpablo121
13/01/2017.

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